miércoles, 4 de julio de 2012

Estados Unidos: Los límites de la reforma sanitaria El carácter clasista de los servicios de salud

El carácter clasista de los servicios de salud

Alainet

Es muy curioso que en Estados Unidos, donde las diferencias de clase son tan acentuadas, sea prácticamente un tabú el referirse a las clases sociales. Se habla de los ricos (“the wealthy”) y de los pobres (“the poor”) pero expresiones como “clase dominante”, “clase privilegiada”, “clase obrera o trabajadora”, etc., no se mencionan. En contraste, se utiliza mucho el término “clase media”, seguramente porque refuerza el mito según el cual, a despecho de las desigualdades de ingresos y de riquezas acumuladas, las diferencias sociales resultan irrelevantes ya que todos los ciudadanos, ricos o pobres, son iguales ante la ley, tienen acceso a servicios de educación y salud y disfrutan de los bienes de consumo. Siguiendo esta línea de pensamiento, si Estados Unidos es, en esencia, una nación de clase media, no hay lugar para la lucha de clases. Nada, por supuesto, más alejado de la verdad, pero la falacia se mantiene y se refuerza mediante el discurso oficial y su eco abarcador de todos los medios.

La realidad es que la clase media estadounidense se ha ido debilitando y reduciendo, a un ritmo inquietante y peligroso para el sistema capitalista, desde hace más de treinta años. Se habla de la brecha creciente entre ricos y pobres pero apenas se alude a la que se abre también profundamente entre los ricos y la clase media y a la que se difumina entre la clase media y los pobres.

La situación se ilustra convenientemente mediante la “pirámide de Samuelson” (1) . Si construimos una pirámide con bloques de los que usan los niños para jugar, y cada pequeño cubo representa un ingreso de $1,000, el vértice de la pirámide sería más alto que la torre Eiffel para el 0,75 % de la población norteamericana, mientras que para la mayoría de la población no sobrepasaría una yarda de altura sobre el nivel del suelo. Si en lugar del ingreso utilizamos la riqueza acumulada como referente, el pico de la pirámide ya no alcanzaría la altura de la torre Eiffel sino la del monte Everest.

Saco esto a colación porque los avales otorgados por la Corte Suprema a la Ley de Salud Asequible (“Affordable Care Act”) más conocida por “Obamacare”, en medio de una virulenta oposición republicana, colocan de nuevo bajo luminarias el hecho de que decenas de millones de ciudadanos norteamericanos carecen de seguro médico, no son beneficiarios de cuidados preventivos de salud, o son discriminados por las compañías de seguros debido a condiciones patológicas preexistentes.

El sistema de salud de Estados Unidos depende demasiado de equipamiento auxiliar de alta tecnología. Es el más costoso del mundo y absorbe alrededor de un 14% del producto nacional bruto. En consecuencia, aquellos que poseen un buen seguro de salud reciben generalmente atención médica de primera calidad, aunque desprovista con frecuencia de calidez humana, mientras un segmento sustancial de la población no recibe o recibe limitadamente los beneficios del sistema. Es por este motivo que Estados Unidos, a pesar de que invierte en la esfera médica mucho más que cualquier otro país, no logra ponerse al frente en ninguno de los índices de salud y, por el contrario, en muchos de ellos ocupa un vergonzoso lugar detrás de países con muchos menos recursos.

Otro enfoque erróneo es que los problemas de salud se consideran comúnmente problemas individuales o, cuando más, confinados al campo de la medicina. Sin embargo, los problemas de salud están íntimamente vinculados al funcionamiento de toda la comunidad y a los problemas sociales en todas partes del mundo. Muchas enfermedades están ligadas directa o indirectamente a la pobreza o al hecho de pertenecer a una minoría racial o étnica. El SIDA, por ejemplo, o la drogadicción, requieren para combatirlos no sólo una coordinación global sino también el encontrar soluciones a los problemas sociales que favorecen su aparición y diseminación.

Existe sin duda una relación inversamente proporcional entre la salud y la clase social a la que se pertenece. En el sector de la población que se encuentra por debajo de la línea de pobreza, la mortalidad infantil es más alta y se presenta una mayor incidencia de toda una serie de patologías como afecciones respiratorias, diabetes, deficiencias nutricionales, artritis, incapacidades físicas, enfermedades infecciosas y mentales. Por otra parte, mientras más abajo en la escala social mayor es la probabilidad de ser víctima de accidentes y de actos criminales.

La esperanza de vida aumenta cuando se tiene mejor acceso a servicios médicos de calidad, a una dieta más variada y nutritiva y a una más amplia información sanitaria; cuando se vive en casas más confortables e higiénicas, se realizan trabajos menos agotadores, peligrosos y alienantes, se dispone de más tiempo para el descanso y la recreación, y se poseen los medios para viajar y disfrutar de los deportes, el arte y la cultura en general.

Los servicios de salud en Estados Unidos se corresponden con el sistema de estratificación de la sociedad. La distribución de los servicios médicos y su calidad siguen una pauta comercial y se fundamentan eminentemente en el lucro y no en la necesidad. La ganancia como base de las prestaciones de salud es mucho más acentuada en Estados Unidos que en el resto de los países desarrollados. Las desigualdades de clase se acentúan en relación con la pertenencia a minorías étnicas o raciales. Las minorías reciben generalmente cuidados de salud de menor calidad que la población blanca, incluso en aquellos casos en que los ingresos son similares y sus seguros médicos ofrecen, en teoría, la misma cobertura.

Los ampios recortes de los programas de asistencia social realizados por la administración Reagan dejaron trágicas secuelas ya que los trabajadores de bajos salarios no pudieron pagar el alto y creciente costo de los seguros médicos privados y, al mismo tiempo, quedaron excluídos de la ayuda gubernamental.

El que carece de seguro de salud puede, en caso de emergencia por enfermedad o herida grave, acudir a los hospitales estatales o del condado. El problema consiste en que estos hospitales suelen quedar muy lejos de donde vive el paciente, están siempre abarrotados, carentes de personal y sus presupuestos no alcanzan para cubrir todas las necesidades. No es de extrañar, por tanto, que los hospitales a donde van los pobres tengan las tasas más altas de mortalidad. Cualquier intento de reforma se enfrenta a la oposición de poderosas corporaciones médicas, farmacéuticas (“Big Pharma”), empresariales y de compañías de seguros, principalmente. Los tímidos cambios intentados por la administración Clinton en 1993 fueron bloqueados por los intereses que actúan a través del Congreso. La reforma de salud de la administración Obama, que hasta el año 2014 no desplegará toda su fuerza, tendrá que superar todavía muchos obstáculos, y el aspirante presidencial Mitt Romney ha prometido revocarla si resulta elegido. La ley es muy importante porque aumenta notablemente la cobertura de los servicios médicos y es un alivio para la población más necesitada pero, no exageremos su potencial de cambio, la nueva ley no resuelve ninguno de los graves problemas estructurales del sistema de salud, problemas que se derivan de una estratificación social altamente polarizada, una injusta distribución de la riqueza y desigualdades institucionalizadas. En el mejor de los casos, si la reforma logra al fin imponerse y tener éxito, estará todavía muy lejos de satisfacer el principio de que el pueblo tiene derecho a recibir servicios de salud universales y gratuitos, principio que sólo en la pequeña isla asediada del Caribe se aplica de manera integral y consecuente.


(1) Paul Samuelson (1915-2009): Premio Nobel en Ciencias Económicas. Uno de los fundadores de la Economía Neo-Keynesiana. Se opuso a las rebajas de impuestos a los ricos del presidente George W. Bush.

Fuente:
http://alainet.org/active/56149

miércoles, 27 de junio de 2012

A 104 años del nacimiento de Salvador Allende

Honremos la historia


Salvador Allende fue un hombre íntegro, un político de avanzado pensamiento humanista, convencido socialista consecuente en actos y pensamientos.

Fue un revolucionario valiente no solo por el gesto heroico de inmolarse antes que entregarse a su enemigos, fue valiente también por concebir y trabajar sin descanso, toda su vida, por llevar el Socialismo a la cima del poder político en Chile y lograr la justicia social tan anhelada y reclamada por su pueblo, el mismo que lo llevó al triunfo en las urnas y al cual juró lealtad hasta la muerte.

Allende, el padre revolucionario que puesto en la disyuntiva de preservar las mujeres que aun permanecían dentro del palacio de “La Moneda”, luego de exigirles a ellas que debían abandonar el lugar, dialoga minutos antes del bombardeo aéreo, con su hija Beatriz y frente a la observación hecha por esta ,de que serían capturadas y utilizadas para presionarle y obligarle a el a su rendición, dijo con decisión: “En tal caso dejaré que las fusilen y cargarán además de la traición , con la cobardía de asesinar mujeres indefensas”

Decisión y conducta semejantes a las de Allende, solo son propias en hombres que llevan en sí la dignidad y el decoro de muchos hombres como sentenciara nuestro José Martí
.
Actitud como esta recuerda la conducta un siglo atrás, del cubano Carlos Manuel de Céspedes, puesto en la encrucijada de decidir por la vida de su hijo a cambio de su rendición y su respuesta fulminante fue similar.
Por ello hoy tenemos en Cuba un Padre de la Patria que consideró en el trance a todos los cubanos como sus hijos. Por ello ante una actitud como esa, merece Allende igual honor.

Fue un hombre de su época, pero su pensamiento y su actitud trascienden hasta hoy, incluso con más fuerza, como un ejemplo de dignidad, patriotismo y lealtad a los principios.

Su idea de lograr un socialismo en libertad, democracia y pluralismo no fue una quimera, es posible, hoy lo vemos.
Cada momento histórico y cada escenario tienen sus particularidades. No hay fórmulas.
La refundación del socialismo en Latinoamérica, como se viene observando en Venezuela, es un proceso revolucionario con un fundamento social y humanista que nos recuerda los sueños de Salvador Allende, entonces, digamos que el destino del socialismo en Venezuela, su necesario triunfo y su futura consolidación, son un sentido y digno homenaje al pensamiento y la vida de Salvador Allende.

¡Comienzan ya a abrirse las Grandes Alamedas de América Latina!

La historia política de Chile revela que ha tenido ese país austral 36 presidentes hasta nuestros días, comenzando por Bernardo O´Higgins en 1817, el padre de la Patria primera y llega el merito y la historia hasta el presidente mártir que enroló su vida y su obra hasta su ultimo aliento. Bernardo O´Higgins y Salvador Allende, son sístole y diástole de un mismo corazón: el pueblo chileno.

Por estos días se refuerza la historia y la grandeza de hombres como Francisco de Miranda, al cual conoció O´Higgins en Londres, en su largo peregrinar por el mundo y de él se impregnó del espíritu independentista, que luego lo acompañara por el resto de su vida. Es la trasmisión de la dignidad en el tiempo, de hombres que como motañas levantan pueblos.

Hay un pasaje de la vida de O´Higgins que lo colocó en el pretil de la gloria cuando conduce con bravura a sus hombres en la batalla “El Roble” donde retumbaría entonces y hasta hoy , su clamor encendido cuando dijo “O vivir con honor o morir con gloria” y quizás, aun cuando Allende había decidido librar su ultima batalla en “La Moneda” hasta sus últimas consecuencias, en ese postrer momento, se estaba enlazando en la historia de su patria, al morir con gloria, elevando su dignidad al grado de heroísmo.

No se puede defender con pasión y entrega lo que no se ama, como de igual modo no se logra amar verdaderamente lo que se desconoce, por ello la importancia de trasmitir a las generaciones que siguen, la historia de nuestra América, las brillantes páginas de honor y gloria como las que en su día escribieron con su ejemplo personal Bernardo O´Higgins y Salvador Allende.
Honrar, honra, anunció José Marti, honremos entonces la historia.

miércoles, 13 de junio de 2012

¿Porqué todos dicen que la propiedad intelectual es buena para los países?

Por  Marcos Piña
 
Esta es una pregunta que frecuentemente se hacen quienes se han introducido en el exclusivo mundo de la propiedad industrial y los derechos de autor y conexos, al ingresar a un estudio de abogados representantes de empresas o individuos, al cursar estudios universitarios de grado o postgrado, trabajar en una oficina de marcas y patentes (o derechos de autor) e incluso siendo pequeños empresarios o inventores, o simples usuarios de medios audiovisuales o en formato papel (libros, revistas, papers, etc). Pero esta pregunta es engañosa.

El sistema de propiedad industrial y los derechos de autor mutaron desde un equilibrio originario, aunque defensor de invenciones a partir del siglo XV, hasta un colosal imperio monopólico de omnipresencia global conformado por potentes conglomerados petroleros, biotecnológicos, farmacéuticos, alimenticios, automotrices, de medios concentrados de comunicación.

Con Estados Unidos como la principal economía que exporta bienes y servicios basados en la industria de las patentes y el copyright se creó bajo la órbita de las Naciones Unidaas un organismo especializado de la propiedad intelectual WIPO-OMPI como plataforma para la creación y regulación del marco político, jurídico, institucional y doctrinario que se impuso en cada uno de los países que adhirieron a la OMC y que fueron obligados a cumplir con el acuerdo global sobre propiedad intelectual y comercio TRIPs-ADPICs.
En su avance sobre las economías de los países en desarrollo estas organizaciones cartelizadas por la propiedad intelectual fueron sumando voluntades tanto en la sociedad civil como en los gobiernos al punto de tener representantes de las propias empresas al frente de las oficinas de propiedad intelectual. Con esta estrategia de pinzas la OMC a través de OMPI negocia convenios o acuerdos beneficiosos para los países ricos aunque muy dañino para las poblaciones y los Estados más pobres del Mundo.
Los medios de comunicación hacen su parte al propagandizar y estigmatizar a las economías populares y solidarias que se auto-organizan en torno de la fabricación, distribución y comercialización de productos de consumo masivo motorizadas por una multitud de personas que recurren al mercado no oficial o alternativo para crear la riqueza que las transnacionales y los Estados le escamotean.
 
Cualquier tratado internacional como el Convenio de París, PCT, ADPICs, Acuerdo de Madrid o que intente globalizar la circulación y presentación de solicitudes de marcas, patentes o derechos patrimoniales de autores (en su mayoría empresas) profundizarán las asimetrías ya existentes entre los países de economías desarrolladas y las menos, pués los primeros se desarrollaron antes para después protegerse mediante los mecanismos de propiedad intelectual, mientras los segundos son ahora obligados a cumplir una normativa mundial que les impide su crecimiento y desarrollo.
 
Con la propiedad intelectual se benefician las empresas del “primer mundo” como British, Exxon, Shell, Monsanto, Cargill, Nidera, Pfizer, Gilead; Glaxo, AstraZéneca, Bayer, DuPont, Phillips o Elli Lily que fijan los parámetros de producción y comercio a los Estados y sus poblaciones elevando el precio de los bienes de consumo masivo.
 
En medio de la “crisis del capitalismo” de las que sobran pruebas para considerarla un “autoatentado” económico, los dueños del mundo intentan darse un vuelta de rosca para sobrevivir con la ilusión de la “Economía Verde”, prometiendo un futuro de ganancias, empleos y reducción de contaminación pero manteniendo los niveles de consumo capitalistas a precios viles para la mayor parte de la humanidad.
 
Fuente: http://observadorpatentesur.blogspot.com

lunes, 21 de mayo de 2012

La salud en el mundo, la OMS y su carácter público

 Por:Salvador López Arnal

Sin ánimo de abrumar. Algunos datos esenciales sobre desigualdades en salud y temas anexos que tomó del libro –excelente: ¡un pequeño gran libro!- de Joan Benach, Carles Muntaner, Gemma Tarafa y Clara Valverde [1].

- Paradojas imperiales: cara A de la situación: 1/3 de la riqueza mundial; cuenta con los centros de investigación biomédica con más prestigios y recursos; el 60% de los Premios Nobel de medicina en las últimas décadas. La cara B: 1 de cada 10 familias es pobre; 1 de cada 5 ciudadanos/as es analfabeto funcional; país que más gasta en sanidad del mundo (el 16% del PIB) y donde casi 50 millones de personas [otros 62 millones tienen una cobertura sanitaria insuficiente] no tienen cobertura sanitaria (más del 16% de los ciudadanos censados): la situación provoca cada año la muerte prematura de entre 45.000 y 100.000 personas [2].

- Sobre el paso del tiempo y la salud imperiales: tiempo necesario para que dos ciudadanos norteamericanos caigan en la pobreza por no poder hacer frente a un problema de salud: 1 minuto.
- ¿Eficacia imperial? La Ineficacia del sistema de salud USA en manos de compañías de seguros se concreta en este dato: más del 30% de los gastos son administrativos: 400.000 millones de $USA.

- ¿Opinión pública? Porcentaje de ciudadanos norteamericanos que quieren un sistema público que cubra a toda la población: 66%.

- Desigualdades sociales en el mundo: 1) OCDE: 34 países, 20% de la población mundial, 80% del PNB mundial: 90% de los gastos en salud. África subsahariana: 12% de la población, 1% de gasto.

- Desigualdades de fondo: 10% de las familias del mundo poseen el 85% de la riqueza mundial.

- Más desigualdades: 4 de cada 5 personas en el mundo no disponen de suficiente protección social y un tercio de la población mundial no tiene acceso a servicios sanitarios (en los países empobrecidos menos del 4% de la población tiene acceso a los servicios de salud; el 90% en los países ricos) y el 40% no tiene ni baños ni cloacas con los que solucionar la evacuación de excrementos.

- Tasa de mortalidad infantil mundial en menores de cinco años: 60 muertos por cada 1.000 nacidos vivos: 7 en los países ricos y 127 en África (209 en el Chad).

- Esperanza de vida mundial en 2009: 68 años (80 en los países ricos, 57 en los países pobres, y en varios países africanos apenas si roza los 50).

- Teoría de la evolución regresiva: incremento de desigualdades: 1980: 60 a 1; 2005: 122 a 1.

- De la salud: número de muertes anuales en el mundo que tienen su origen en la pobreza: 18 millones (de un total de 57 millones), 50.000 diarias, que se podían prevenir fácilmente con agua potable y mejor alcantarillado, vacunas y nutrición (número de muertes entre 1990 y 2009 a causa de la pobreza: 300 millones).

- Síntesis de la situación: casi una tercera parte de la humanidad (unos 2.000 millones de personas) malvive enferma, pobre o subalimentada: la mayoría de las personas que habitan en el planeta no posee el mínimo bienestar material y social con los que disfrutar y compartir una vida personal y social activa, gozosa y saludable: la esperanza de vida al nacer en algunos-bastantes- países africanos es similar –40 años aproximadamente- a la que tenían países ricos como Inglaterra hace cinco siglos.

-Informaciones institucionales: FAO: 925 millones de los 7 mil millones de seres humanos del planeta están malnutridos (más de 13%). National Institutes of Health (NIH) de USA: alrededor de 2.000 millones de personas no tienen acceso a fármacos esenciales. Naciones Unidas: 924 millones de personas no tienen techo y 1.600 no tienen electricidad. UNESCO: 796 millones de adultos son analfabetos. OIT: 218 millones de niños menores de 17 años trabajan fuera de casa (a menudo como esclavos, soldados o prostitutas/prostitutos). OMS: 884 millones de personas carecen de agua potable; 2.500 millones carecen de alcantarillado.

- De la industria farmacéutica:
Ventajas de las empresas farmacéuticas entre las 500 empresas industriales usamericanas según Fortune: beneficios (14,5% sobre el capital; 6 veces la media de las 500 grandes empresas), 17% de beneficio neto sobre el volumen de negocios (5,5 veces la media) y beneficios de las acciones: 27,6% (3,3 veces la media).

Período 1996-2005: tasa de rendimiento medio de esas empresas sobre el capital invertido tras reducir impuestos: 29% (en ese mismo período invirtieron 2,6 menos en investigación que en marketing y administración: 739.000 millones de dólares) y en los dividendos de los accionistas (317.000 millones de dólares).

Francia, Inspección general de Asuntos sanitarios (IGAS): gastos de marketing de la industria farmacéutica, 12% del volumen de negocios: 75% a los visitadores médicos, 13% a la publicidad y 8,67% en “congresos”
Por lo demás, el número de personas que se ven abocadas a la pobreza debido a que no pueden hacer frente a sus gastos sanitarios está alrededor de los 100 millones y el porcentaje de las personas que acabaron en la bancarrota en Estados Unidos al arruinarse por el elevado precio de los servicios médicos es del 60%.

Por otra parte, el Instituto Nacional de la Salud [NIH] de USA, la institución pública que financia la investigación biomédica, tuvo un presupuesto en 2008 de unos 29.000 millones de dólares. Pues bien, el 85% -¡el ochenta y cinco!- del coste de desarrollo de los cinco medicamentos más vendidos en los años noventa fue financiado por el Estado, no por la industria farmacéutica. La contribución de la industria privada, tomo de nuevo pie en el libro citado, fue la siguiente: 14% a la investigación fundamental, 38% a la aplicada [3] y el 48% del desarrollo final del producto. La inferencia se impone: la innovación de la industria la pagan los contribuyentes –directamente o a través del Estado- mientras que las empresas se quedan con gran parte de los beneficios.

Por todo lo anterior tiene mucha importancia lo que ocurre en la OMS (Organización Mundial de la Salud) y en sus alrededores que diría el gran lógico y filósofo del lenguaje español Víctor Sánchez de Zavala. Gustavo Capdevila [GC] ha llamado la atención sobre ello en un artículo reciente [4].

Las privatizaciones, sostiene GC, arrasaron –el término es de GC- hace tiempo con la OMS: ¡ha llegado la hora de recuperar su carácter público!. Su reforma será uno de los temas centrales del orden del día de la Asamblea Mundial de la Salud, que se inaugurará el lunes 21 y se extenderá hasta el sábado 26 de mayo de 2012.

Los 194 miembros de la organización apenas aportan actualmente el 20% de los recursos totales, unos 4.000 millones de $USAs. Con ellos se sufraga cada dos años los gastos de personal y sus proyectos de salud. ¿Y el resto? La otra parte contratada proviene, señala GC, “de donaciones de particulares y de proyectos financiados por algunas naciones industrializadas que se reservan el derecho de escoger el destino de sus inversiones”. De lo anterior se deduce que las contribuciones regulares de los estados miembro apenas alcanzan para cubrir salarios y prestaciones sociales de los 8.000 científicos de salud y trabajadores de ocupaciones diversas que trabajan en la sede central de la OMS. Con ello, los gobiernos, los del Sur en particular, se han convertido en meros convidados de piedra en el escenario donde se toman decisiones importantísimas sobre la salud mundial.

Ni que decir tiene que grandes ONG -que tiene muy poco de organizaciones desinteresadas como es sabido y demostrado- como la Fundación Bill y Melinda Gates, concurren con sumas multimillonarias. Los analistas denuncian argumentadamente lo obvio: sólo costean proyectos afines a sus intereses y son ellos los que deciden. Todos los donantes en estos últimos siete años, “han dado dinero para asuntos que no son prioridades, que les interesan por motivos buenos o malos, pero que por su naturaleza no son del mandato de la OMS”, declaró a IPS Germán Velásquez, asesor del Centro Sur, un instituto intergubernamental de investigación con sede en Ginebra. Más aún, para este asesor, “la OMS está prácticamente privatizada”.
Seguramente sabe muy bien de qué habla: hasta hace dos años desempeñó funciones ejecutivas en la organización. Velásquez defiende un plan razonable, prudente y necesario: aplicar un plan progresivo para, en un plazo de cinco, ocho o diez años como máximo, recuperar el carácter público de la OMS, que, vale la pena recordarlo, es una agencia de la ONU, de la Organización de las Naciones Unidas. Para que, de este modo, “los ministros de Salud del mundo entero retomen el poder y puedan fijar prioridades”. Del mundo entero.

Velásquez ha comentado que su propuesta no quiere ser oída por la actual la Secretaría de la OMS, era de imaginar, “pero los países se lo tienen que decir”. La primera y más urgente reforma es recuperar el carácter público y multilateral, añadió convincentemente.

El director de Estrategia de la OMS, Andrew Cassels, recuerda GC, expuso el problema en términos no contradictorios desde otra atalaya. "No podemos continuar con esta situación en que los estados miembro fijan los objetivos y luego solo responden por 20% del presupuesto, proveniente de sus cuotas. Nosotros tenemos que conseguir el resto. Por eso decimos que, si queremos contar con una agencia de la ONU sobre salud (que sea) verdaderamente responsable, necesitamos vincular la responsabilidad de establecer objetivos con la responsabilidad de financiar los trabajos que van a alcanzarlos". Es una visión más economicista-pragmática, con menos punta crítica si se quiere, pero no divergente con lo señalado por Velásquez. Para este, los países en desarrollo, sobre todo los emergentes, también tendrían que aumentar sus contribuciones regulares, indicó el experto del Centro Sur.

Otro tema importante que examinará la Asamblea Mundial de la Salud es la propuesta de adopción de un tratado que regule la investigación y el desarrollo de medicamentos para que se atiendan las necesidades de “las poblaciones del Sur”. El actual sistema ha fracasado en la entrega de medicamentos para los más grandes sectores de la población mundial, en particular para los que viven en las naciones en desarrollo. Velásquez ha recordado que las enfermedades transmisibles todavía se cobran cada año la vida de 10 millones de personas, el 90% de las cuales residen en el mundo en desarrollo. No es causalidad.

En síntesis: un 33%, un tercio de la población mundial carece de acceso a los medicamentos que necesita, y la situación empeora en los países más empobrecidos., el 50% de cuyos habitantes no tienen acceso a esos fármacos imprescindibles.

Un grupo de trabajo integrado por expertos de muchos lugares del mundo ha elaborado un informe -el documento más importante que ha producido la OMS en los últimos 30 años según Velásquez- sobre la situación: se recomienda a la OMS iniciar negociaciones para la adopción de un tratado internacional vinculante sobre investigación y desarrollo de productos farmacéuticos, desvinculando el precio de los medicamentos destinados a esas poblaciones del Sur del coste de las actividades de I+D de los productos farmacéuticos. Tan urgente como justo y necesario.

¡Apoyemos la reforma pública de la OMS en la Asamblea Mundial de la Salud que se inaugura este lunes 21 de mayo de 2012! No hay ninguna razón solidaria que abone otro camino.

Notas:
[1] La sanidad está en venta (y también nuestra salud). Icaria, Barcelona, 2012. Joan Benach, Carles Muntaner y Gemma Tarafa son profesores e investigadores de salud pública y forman parte del Grupo de Investigación en Desigualdades de Salud. Employment Conditions Network (GREDS-EMCONET) de la Universitat Pompeu Fabra de Barcelona. Carles Muntaner es también profesor de salud pública y enfermería en la Universidad de Toronto. Clara Valverde es profesora de enfermería, escritora especializada en bio-política, colaboradora de GREDS-EMCONET y presidenta de la Liga SFC (Síndrome de la Fatiga Crónica).
[2] Unas 300 mil personas, además, son rechazadas en los servicios hospitalarios de urgencia. ¿Razones? Una sinrazón: no tienen dinero para pagar. ¡Que rija la jungla del asfalto!
[3] La distinción ciencia pura, básica o fundamental, y ciencia aplicada ha sido y es discutida por numerosos autores. Eduard Rodríguez Farré entre nosotros (conversación personal 17 de mayo de 2012).
 [4] http://www.ipsnoticias.net/nota.asp?idnews=100767.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php

miércoles, 16 de mayo de 2012

La Dirección Nacional de Medicamentos ante las denuncias de incrementos a las medicinas

Por este medio  y   apoyando la  implementacion  de la  politica   nacional  de medicamentos que impulsa el Ministerio de  Salud y en la  cual  uno de sus principíos es el reconocimiento que  "los medicamentos como un bien público y que   población tiene derecho a disponer de medicamentos seguros, eficaces y de calidad en un marco jurídico de equidad, justicia social y solidaridad, además es responsabilidad del Estado velar por el control y la vigilancia de estos" . 

 

En coherencia  con esta política,  publicamos el comunicado  que la  Direccion  Nacional de Medicamentos publico ante las denuncias  o avisos de incrementos a los precios de las medicinas.

 A la  poblacion se le  informa  que  cualquier  denuncia o aviso  pueden  hacerlos al  Tel : 910

viernes, 11 de mayo de 2012

Foro Ley de Medicamentos UNASA

Este día  a   iniciativa de la  Asociación de Estudiantes de Medicina de la  Univesidad Autonoma de  Santa  Ana  ASEMEDU, se  desarrollo  un  Foro de  Medicamentos ante  120  estudiantes  de la carrera de Doctorado  en  Medicina.

Como  ponentes  estuvieron  2   miembros de nuestra  filial  quienes   hablaron  sobre la Politica   Nacional  de Medicamentos  y  la  Ley  de Medicamentos.

Como  Filial  del  Movimiento de  Profesionales  de la  Salud Dr  Salvador  Allende  estamos  en  promocion de la Ley de  Medicamentos en  los diferentes  espacios  comunitarios, institucionales , universidades .

Tenemos claridad que esta ley  forma  parte de la  estrategia  21  del  plan  del  Ministerios   de Salud  MINSAL  Construyendo  la  Esperanza cuya   politica  nacional de medicamentos tiene como objetivo Contribuir a la garantía del derecho a la salud a toda la población salvadoreña a través del acceso oportuno a medicamentos de calidad, seguros y eficaces, promoviendo el uso racional de los mismos.

Como   Movimiento de  Profesionales  de la  Salud Dr  Salvador  Allende hacemos nuestros los principios que sustentan  esta  politica  nacional de medicamentos que son : Salud como un Derecho Humano Fundamental , medicamentos como un bien público,Participación Ciudadana y responsabilidad social , Sostenibilidad y optimización de recursos  y  Ética.







 

martes, 1 de mayo de 2012

Este  1°  de   mayo  junto  a compañeros/as  Allendistas   y  Alamistas de nuestro Movimiento participamos  en  la  marcha en conmemoración al  día del  trabajador ,rendimos  homenaje  a los mártires de Chicago cuya lucha  rindió  frutos  al  conseguir que la jornada  laboral  sea de  8  horas , es esta   tradición de  lucha  la cual nos lleva  a celebrarla  junto al  resto de los   trabajadores de los  diferentes sectores  laborales del país.

En el   trayecto de la  marcha reiteramos nuestro  compromiso  con la  Reforma de Salud  en  marcha al   igual que la  Ley de Medicamentos.

Viva la Reforma de Salud!!!!
 Viva la Ley de Medicamentos!!! 


La  Historia es nuestra  y la  hacen  los  pueblos!!!