jueves, 17 de diciembre de 2015

Primer Encuentro Latinoamericano de Entidades y Movimientos Populares: por el derecho universal a la salud

Las y los participantes en el Primer Encuentro Latinoamericano de Entidades y Movimientos Populares: por el derecho universal a la salud, reunidos en Brasilia entre los días 29 y 30 de noviembre de 2015, queremos expresar a los participantes de la Decimoquinta Conferencia Nacional de Salud de Brasil, a las organizaciones populares y a nuestros pueblos latinoamericanos, las siguientes reflexiones y sugerencias para estimular la convergencia de los movimientos sociales en tiempos de incertidumbre que exigen un mayor vigor en la lucha.

La transformación del capitalismo global ha aumentado aún más la concentración de la riqueza y el poder. El predominio del sector financiero, la intensificación de la extracción y beneficio centrada en la apropiación del conocimiento y de la naturaleza, ha generado una nueva división internacional de la producción y del trabajo y nuevas formas de neocolonialismo y dependencia entre los pueblos. El régimen de acumulación actual ha demostrado sus efectos nocivos y también sus crisis cíclicas. En su afán de recuperación y supervivencia, hegemonía global promueve guerras que alimentan la industria de armas, atacando, en los países del norte, los derechos de ciudadanía y mejores condiciones de vida que ofrece el Estado de Bienestar, mientras que en el sur, los plomos el nuevo ajuste estructural, cuestionar y poner en peligro los logros resultantes de las políticas redistributivas.

Las poblaciones de los países de América Latina comenzaron a principios del siglo XXI, un ciclo de luchas contra las políticas neoliberales implementadas por los gobiernos de derecha y contra la oligarquía local y de las empresas transnacionales que les beneficiaban. Estas luchas se las personas tratan de liberarse de la explotación, el colonialismo y la creciente explotación de los recursos naturales por parte de la oligarquía nacional y las empresas transnacionales.

Sin lugar a dudas, los gobiernos progresistas han avanzado la expansión de la esfera pública y la responsabilidad del Estado para garantizar los derechos sociales. No pocos avances realizados por estos gobiernos en la lucha popular de los tiempos, en nuestra región, sobre todo en lo que respecta a la reducción de la desigualdad, la reducción de la pobreza, el desarrollo de una conciencia de la ciudadanía y los derechos y contra el viejo clientelismo y caridad enfocada del neoliberalismo.

Sin embargo, se debe reconocer que la lógica del régimen mundial de acumulación y el estado y la estructura de poder económico a nivel nacional no se vieron afectados significativamente por estos gobiernos. Sin embargo, la organización diversa y vibrante y la movilización popular, con acumulaciones de varios países, sigue siendo poco reconocido y no hay caminos clara confluencia para fortalecer y construir una alternativa al capitalismo. En estas condiciones, los desafíos aumentan en medio de una adversidad creciente.

En el campo de la salud, las tendencias de mercantilización no sólo la atención sobre el proceso salud / enfermedad, pero en otros aspectos de la vida, favorecen la acumulación acelerada de capital. Estas tendencias han impulsado deliberadamente por las reformas del Estado, desde los años ochenta, a partir de "gestión del riesgo social" y "beneficiar a los pobres." Las propuestas de las tecnocracias del Banco Mundial (BM) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) se han difundido por los órganos de las Naciones Unidas, como la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la Organización Mundial de la Salud (OMS), la Organización Internacional del Trabajo (OIT), cooptando incluso sectores de los gobiernos neoliberales, los sectores del movimiento obrero y muchas organizaciones nacionales e internacionales de la sociedad civil. Esta ideología no tiene en cuenta los problemas, las necesidades y prioridades de protección de la vida de nuestros pueblos.

No podemos confundir a propuestas como "la Cobertura Universal de Salud" (CUS UHC), "Protección Social en Salud", "acceso financiero a los servicios de salud", "pisos mínimos de protección social" con los sistemas de acceso universal. Todas estas propuestas se construyen en el marco ideológico hegemónico que promueve y favorece la salud médico complejo industrial y financiero. Debemos luchar por sistemas universales y públicos de protección social como un derecho de la ciudadanía y no de acuerdo a la capacidad de pago de cada uno.

Además de la atención a la enfermedad, entendemos la salud como un valor universal para la realización de la vida humana y la naturaleza en condiciones de dignidad, la reciprocidad y la solidaridad. La salud es una sociedad edificio en su conjunto por la dignidad de la vida. La salud es un derecho humano individual y colectivo que compone los derechos interdependientes de personas y la naturaleza, de la universal, integral, la ciudadanía, intercultural, respetuoso y promotor de diferencias con expresiones específicas según el género, la etnia, la generación y el territorio.

El derecho a la salud requiere el establecimiento de un nuevo proyecto de civilización centrada en el bienestar de los pueblos en relación con la naturaleza y la madre tierra, y no en la explotación y la acumulación capitalista. El derecho a la salud implica un nuevo marco institucional y una nueva relación entre el Estado y la sociedad, en la que la democracia directa y el poder de la gente para radicalizan. También implica una nueva relación entre la sociedad y la naturaleza, a raíz de la conciencia de nuestros pueblos indígenas originarios y poblaciones tradicionales, apuntan a la noción de "buen vivir / vivir bien". De todos modos, implica cambios estructurales que no han sido promovidas incluso en gobiernos progresistas, a pesar de la movilización popular en curso.

En Brasil, el Sistema Único de Salud (SUS), establecida en 1988 en el proceso de democratización del país como resultado de una amplia movilización y lucha popular, ha sido y es una referencia a los pueblos del continente latinoamericano hacia la realización de la salud como un derecho , deber del Estado universal y construcción popular. La defensa de fortalecer y profundizar el SUS, amenazó hoy, es una necesidad para la lucha popular articulado de América Latina y el Caribe a una lucha más amplia por la transformación estructural de nuestras sociedades. Por lo tanto, reafirmamos nuestro compromiso con el pueblo brasileño, con el Consejo Nacional de Salud, con todos los consejos de salud y de los movimientos sociales para una defensa a ultranza y la consolidación del SUS.

En el contexto de las tensiones y los conflictos que vivimos en América Latina y el Caribe, presentado como acción y propuestas políticas del orden del día:

• Para cada Estado. Promover la reconstrucción de los estados de un nuevo marco institucional, la territorialidad y la justicia social y fiscal en una perspectiva democrática, la equidad intercultural y de género.

• Acerca de la salud. Rechazar la idea de la salud como una mercancía y defender la vida y la salud y los derechos humanos de las personas. Reafirmamos nuestro programa de desarrollo de los sistemas de salud individual integrada pública Sistemas Universales de Seguridad Social, entero, libre, con la participación y el control social.

• Sobre el poder del pueblo. Reafirmar la autonomía de los movimientos y organizaciones sociales en la construcción del poder popular, como un medio estratégico para los procesos de emancipación de la transformación de la esfera pública. En este sentido, rechazamos todo intento de manipulación y criminalización de los movimientos sociales.

• Acerca de la democracia. La transformación de las democracias liberales representativas en las democracias sociales, participativa y profunda papel popular, adoptando el paradigma del Buen Vivir / Vivir Bien en una sociedad nueva justa e igualitaria.

• En la educación y la educación popular. Transformar e integrar radicalmente a favor de los intereses populares, los procesos de educación, investigación, innovación y formación en las instituciones, como en los movimientos sociales y las organizaciones, las prácticas que favorecen y extensos modos cooperativos.

En términos de acción política nacional, regional e internacional, proponemos:

• No escatimaremos esfuerzos para garantizar la realización del II Encuentro Latinoamericano de entidades y movimientos populares por el derecho universal a la salud.

• Fortalecer la unidad de los pueblos y gobiernos de América Latina en el marco de la nueva Internacional de la Salud, que debe extenderse al MERCOSUR (Mercado Común del Sur), la Unasur (Naciones Suramericanas Unión), el ALBA (Alternativa Bolivariana) y la CELAC (Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe).

• Refuerzo en los gobiernos de la UNASUR y la CELAC convocar cumbres con la participación de la sociedad civil sobre el Derecho a la Salud y la Seguridad Social con el fin de construir sistemas universales en nuestro continente. En este sentido, hemos pedido al gobierno brasileño para llevar este reclamo al Consejo de Salud de UNASUR y la cumbre de la CELAC Unidos que tendrá lugar en la República Dominicana en el año 2016.

• Ante el riesgo de exclusión de la República Bolivariana de Venezuela en el MERCOSUR, se requiere un posicionamiento de apoyo al pueblo venezolano por el Gobierno brasileño.

• Realizar esfuerzos especiales de convocatoria y movilización del movimiento sindical regional y el movimiento de mujeres, indígenas Primeras-Naciones, los afroamericanos y otras organizaciones populares en la región para el desarrollo de este programa de salud política.

• Para rechazar y denunciar todas las formas, con nombres engañosos, propuestas que excluyen a segmentos importantes de acceso a la salud de la población y transforman el cuidado de la salud en una mercancía, a otras actividades de "Cobertura Universal de Salud" (CUS-UHC) ", Protección Salud Social "," acceso financiero a los servicios de salud "," La salud en todas las políticas "y" Pisos de protección mínima ", que se construye a partir de la hegemonía liberal de tecnocracias, organizaciones internacionales y los intereses geopolíticos de capital en el mercado Salud basada en la "gestión del riesgo social".

• Para rechazar todos los acuerdos y tratados Acuerdos de Libre Comercio (TLC) en la región, prestando especial atención a TPP (Tratado Trans).

• Combate todos los modelos de producción de alimentos transgénicos y el uso de pesticidas que representan un riesgo para la vida sana y la soberanía alimentaria de los pueblos.

Por lo tanto se presenta una primera iniciativa, que seguramente se profundizó en las siguientes reuniones de los movimientos sociales de América Latina y el Caribe. Sin embargo, el más importante de nuestro trabajo diario, y un conjunto integrado.

Por lo tanto, hacemos un llamado a todos los movimientos sociales que luchan por la justicia social y mejores condiciones de vida y salud para una acción conjunta y hermanados en la dirección de fortalecer nuestras luchas y banderas de la libertad, la democracia y la autonomía de nuestros pueblos!



Brasilia, 30 de noviembre 2015

martes, 8 de diciembre de 2015

¿Qué sabemos del raro virus zika que se extiende peligrosamente por América Latina?



Una rara enfermedad tropical llamada 'zika' se ha propagado rápidamente por América Latina causando un gran brote en Brasil, pero se extiende también por otros países de la región. Ante un posible empeoramiento de la situación, la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a las naciones afectadas preparar los sistemas sanitarios en todos los niveles.

Por el momento los científicos saben poco acerca de esta enfermedad, pero sería la causa de varios casos mortales y graves defectos congénitos como microcefalia, la enfermedad de las cabezas pequeñas en recién nacidos, informa el portal Vox.

¿Qué sabemos del zika?

El virus zika, de origen africano, es similar a los virus del dengue y delchikungunya y se transmite a través de la picadura de los mosquitos tropicales.
Solo en una de cada cuatro personas infectadas aparecen síntomas, y cuando lo hacen son muy leves: una erupción cutánea, dolor de cabeza, muscular y en articulaciones, además de fiebre. No existe tratamiento ni vacuna contra esta enfermedad, por lo que los médicos simplemente trabajan en controlar y aliviar los síntomas.
Este virus fue identificado en Uganda en 1947. En 2014, el primer caso de transmisión de la enfermedad en América Latina fue confirmado en Chile, en la isla de Pascua. Un año más tarde las autoridades brasileñas lanzaron una investigación por un brote de erupciones en la piel de los habitantes de varios estados de ese país.

El peligro latente de este mal

Debido a que es tan rara y difícil de detectar, los científicos alertan sobre lo poco que se sabe acerca de esta enfermedad en lo relacionado con la transmisión, naturaleza de reservorios, los síntomas y las complicaciones. Pero las últimas investigaciones apuntan a que existe una posible relación entre este virus y malformaciones en recién nacidos y complicaciones neurológicas y autoinmunes.
Además existe el riesgo de que el zika no sea un virus leve como se creía, sino que sea más mortal de lo se pensaba, advirtió el director del departamento de enfermedades infecciosas de la Organización Panamericana de la Salud, Marcos Espinal.

La actual situación en la región

En mayo de este año, Brasil confirmó la presencia del zika en el país tras confirmar varios casos. En lo que va de año en ese país se han registrado más de 1.200 casos. Pero también se han reportado infecciones en Colombia, El Salvador, Guatemala, México, Paraguay, Panamá, Surinam y Venezuela.

Medidas de protección

No hay restricciones de viajes hacia los países que experimentan brotes del zika, pero las autoridades sanitarias sugieren, entre otras, las siguientes medidas en las regiones afectadas:
- No almacenar agua en recipientes o contenedores a la intemperie o al menos cubrirlos con el fin de evitar que se conviertan en lugares de reproducción de mosquitos.
- Llevar ropa que cubra la mayor parte posible del cuerpo, y usar repelente para evitar las picaduras.
- Usar mosquiteros y protección en las ventanas para reducir el contacto con los insectos.

viernes, 27 de noviembre de 2015

¿Fin del ciclo o fin de la hegemonía progresista en América Latina?

¿Fin del ciclo o fin de la hegemonía progresista en América Latina?



La experiencia de los llamados gobiernos progresistas en América Latina (Argentina, Bolivia, Brasil, Ecuador, El Salvador, Nicaragua, Uruguay y Venezuela) parece haber entrado en un pasaje crítico que algunos autores están denominando fin de ciclo, abriendo un debate histórico y político de fuertes implicaciones estratégicas respecto del porvenir inmediato.
 A partir de la caracterización del ciclo progresista latinoamericano como un conjunto de diversas versiones de revolución pasiva (es decir, siguiendo a Gramsci, de transformaciones estructurales significativas, pero limitadas, con un trasfondo conservador y por medio de prácticas políticas desmovilizadoras y subalternizantes) podemos analizar este momento poniendo en evidencia su rasgo central y determinante: la pérdida relativa de hegemonía, es decir de incapacidad creciente de construcción y sostenimiento del consenso interclasista que caracterizó la etapa de consolidación de estos gobiernos.
Esta inflexión, que ya se percibía claramente desde 2013 y retrospectivamente pudiera asignársele inclusive una fecha anterior, deriva en un giro desde un perfil progresivo a uno tendencialmente más regresivo, perceptible tanto en las respuestas presupuestales a la crisis económica que azota la región como el trato en relación con las organizaciones y movimientos sociales situados a su izquierda. Este viraje conservador, que se manifiesta orgánicamente en el seno de los bloques y alianzas que sostienen a estos gobiernos, se justificaría, desde la óptica de la defensa de las posiciones de poder, por la necesidad de compensar la pérdida de hegemonía transversal por medio de un movimiento hacia el centro, lo cual contrasta con la lógica de las polarizaciones izquierda-derecha y pueblo-oligarquía que caracterizó el surgimiento de estos gobiernos, impulsados por la irrupción de fuertes movimientos antineoliberales.
Este deslizamiento es más perceptible en algunos países (por ejemplo Argentina, Brasil y Ecuador) que en otros (Venezuela, Bolivia y Uruguay) ya que en estos últimos se mantienen relativamente compactos los bloques de poder progresistas y no se abrieron fuertes clivajes hacia la izquierda. En particular, Venezuela fue el único país en donde se impulsó la participación generalizada de las clases subalternas con la conformación de las Comunas a partir de 2009, a pesar de que esta apertura descentralizadora fue compensada por la casi simultánea creación del Partido Socialista Unificado de Venezuela como órgano de centralización y brazo político del chavismo.
Hay que registrar como en diversos países, además de la ofensiva de las derechas nacionales e internacionales, se asiste desde hace unos años a una franca reactivación de la protesta por actores, organizaciones y movimientos populares, donde vuelve a destacar un perfil antagonista y autónomo a contrapelo de la subalternización que caracterizó a las revoluciones pasivas latinoamericanas.
Sin embargo, lamentablemente no parece estar en el horizonte político una izquierdización de la política latinoame- ricana. En efecto, a pesar de un lenta recuperación de autonomía y de capacidad de lucha, no se observan relevantes y trascendentes procesos de acumulación de fuerza política, salvo eventualmente en el caso del Frente de los Trabajadores, en Argentina, cuyas perspectivas y potencial expansivo tampoco están asegurados. Esto se debe parcialmente al efecto de reflujo, después de la oleada ascendente de luchas antineoliberales, de los sectores populares hacia lo clientelar y lo gremial, originado por una cultura política todavía subalterna pero, por otra parte, en buen medida es producto de las iniciativas o la falta de iniciativas de gobiernos progresistas más interesados en construir apoyos electorales y garantizar una gobernabilidad sin conflictos sociales, que a impulsar o simplemente respetar las dinámicas autónomas de organización y la construcción de canales y formas de participación y autodeterminación en aras de transformar profundamente las condi- ciones de vida, y no solo su capacidad de consumo, de las clases subalternas.
Este debilitamiento o ausencia de empoderamiento hace pensar que la pendiente pasivizadora que operó como contraparte de las transformaciones estructurales y las políticas redistributivas (excluyendo la polémica continuidad extractivista y primario-exportadora) provocó una década pérdida en términos de la acumulación de fuerza política desde abajo, desde la capacidad autónoma de los sectores populares, a contracorriente del ascenso que marcó los años 90 y que quebró la hegemonía neoliberal, abriendo el escenario histórico actual. Este saldo lamentable no permite, por el momento, hacer frente a una doble deriva hacia la derecha: por el fortalecimiento relativo de las derechas políticas y por el giro conservador y regresivo que modifica los equilibrios políticos de los bloques de poder que sostienen a los gobiernos progresistas latinoamericanos. Al mismo tiempo, el fin de la hegemonía progresista no parece implicar un riesgo inmediato de restauración de las derechas latinoamericanas, como a veces se vaticina a modo de chantaje hacia la izquierda, porque éstas apenas están remontando la profunda derrota política de los años 2000 y, como reflejo de la hegemonía progresistas, están aceptando e incorporando ideas y principios que no corresponden al ideario neoliberal, a demostración que el ciclo de mediano alcance, entre las luchas antineoliberales de los 90 y los gobiernos que se declararon posneoliberales, desplazó ciertos pilares del sentido común y marcó en efecto un relativo cambio de época en la agenda y el debate político y cultural.
* Centro de Estudios Sociológicos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional Autónoma de México. Director de la revista Memoria del Centro de Estudios del Movimiento Obrero y Socialista (Cemos)

lunes, 7 de septiembre de 2015

Los movimientos sociales y sus nuevos roles frente a los gobiernos progresistas





1. Hoy está en centro de la discusión en muchos países el tema del nuevo rol que tienen que tener los movimientos sociales frente a los gobiernos progresistas que han teñido de esperanza a la mayoría de los países de América Latina.

2. Antes de abordar directamente el tema, quisiera desarrollar algunas ideas.

3. Creo que la situación en la década de los 80 y 90 en América Latina puede compararse en ciertos aspectos a la vivida por la Rusia prerrevolucionaria de comienzos del siglo XX. Lo que fue para ella la guerra imperialista y sus horrores ha sido para nuestra región el neoliberalismo y sus horrores: la extensión del hambre y la miseria, un reparto cada vez más desigual de la riqueza, el desempleo, la destrucción de la naturaleza, la pérdida creciente de nuestra soberanía.

4. En estas circunstancias, varios de nuestros pueblos dicen “basta” y “echan a andar”, resistiendo primero y, luego, pasando a la ofensiva, fruto de lo cual empiezan a triunfar candidatos presidenciales de izquierda o centro izquierda en la región que se enfrentan a la siguiente disyuntiva: o refundan el modelo capitalista neoliberal —evidentemente que con cambios, entre ellos una mayor preocupación por lo social, pero movido por la misma lógica capitalista—, o avanzan en la construcción de un proyecto alternativo movido por una lógica humanista y solidaria, que pone a la persona humana en el centro.

Los movimientos sociales: a la vanguardia de la lucha contra el neoliberalismo

5. Con la caída del muro de Berlín y la derrota del socialismo soviético, los partidos y organizaciones sociales de izquierda que se inspiraban en dicho modelo salen muy golpeados. A ello se añade el golpe a las organizaciones sindicales debido al debilitamiento de la clase obrera producto de la fragmentación social provocada por el neoliberalismo. Esto explica que hayan sido nuevos movimientos sociales –y no los partidos y organizaciones sociales tradicionales de la izquierda — los que, de manera muy diferente de un país a otro, los que estuvieron a la vanguardia de la lucha contra el neoliberalismo. Muchos de ellos surgieron en el marco de la crisis de legitimidad de dicho modelo y de sus instituciones políticas. [1]

6. Estos nuevos movimientos en no pocos casos partieron de dinámicas de resistencia originadas en sus comunidades o espacios locales, y en otros lo hicieron desde temáticas de género, de derechos humanos, de preocupaciones ambientalistas. Los desastrosos efectos del neoliberalismo los condujo, en muchos casos, a pasar de la preocupación por temas puntuales a la preocupación por temas nacionales. Esto no solo enriqueció sus luchas y sus demandas sino que, además, les permitió convocar en torno ellas a los sectores sociales muy diversos, todos afectados por el mismo sistema.

7. Una expresión de ello fue la Campaña 500 años de resistencia indígena, negra y popular, que terminó siendo un importante punto de encuentro de diversos sectores sociales que se aglutinaron utilizando principios organizativos nuevos (horizontalidad, autonomía, concepción de género, unidad en la diversidad, etcétera) y que dieron origen tanto a coordinaciones sociales nuevas como la CLOC-Vía Campesina como a agendas comunes tanto a nivel nacional como internacional.

8. Una de estas agendas fue la Campaña contra el ALCA, especialmente exitosa en Brasil y Ecuador, que llevó más tarde a la primera derrota de la política estadounidense en la región. Fue en la Cumbre de la OEA en Mar del Plata, a finales del 2005, donde se produje este histórico acontecimiento. Desde entonces los problemas de la integración regional dejan de ser sólo asunto de gobiernos para pasar a ser también asunto de los pueblos.

9. El gran ausente del escenario político latinoamericano en las últimas décadas, salvo muy raras excepciones, ha sido el movimiento obrero tradicional al encontrarse muy golpeado —como ya decíamos— por la aplicación de medidas económica neoliberales como la flexibilización laboral y la subcontratación. Y si en algunos casos ha participado, no lo ha hecho en la primera línea de combate.

10. Los nuevos movimientos sociales generalmente parten rechazando a la política y a los políticos, pero, a medida que avanza el proceso de lucha, muchos de ellos pasan gradualmente de una actitud apolítica, de mera resistencia al neoliberalismo y de luchas muy puntuales, a una actitud cada vez más política, de cuestionamiento del poder establecido, y comienzan a comprender la necesidad de construir sus propios instrumentos políticos, como ocurrió en Ecuador con el Pachakutik [2] y en Bolivia con el MAS‑IPS [3] .

11. Son muchas las lecciones que se pueden extraer de estas luchas populares, pero, una de las más importantes, según mi opinión, es que demuestran lo correcto de una estrategia de acumulación amplia que procura sumar todo lo que se puede sumar, levantando objetivos de lucha muy concretos que logran concitar el entendimiento entre fuerzas muy diversas, con tradiciones y prácticas políticas muy distintas.

12. Ahora bien, si bien es cierto que en algunos casos estos gobiernos no ganan las elecciones en momentos de auge de la movilización social, tenemos que considerar que la marca de esas luchas queda en la memoria, no se olvida. La maduración política lograda en ellas es algo que perdura en la conciencia de la mayor parte de las personas involucradas.

El difícil pero no imposible camino al socialismo

13. Decíamos que frente a la disyuntiva de qué hacer frente al neoliberalismo, algunos gobernantes de América Latina deciden emprender el camino hacia una sociedad alternativa al capitalismo que han definido con diferentes nombres: socialismo del siglo XXI, socialismo comunitario, sociedad del buen vivir, sociedad de la vida en plenitud (Sumak Kawsay). Una sociedad que no se decreta desde arriba sino que se construye con la gente. Concuerdo con el vicepresidente de Bolivia, Álvaro García Linera, en que poco importa el nombre, lo que importa es el contenido.

14. El gran desafío de estos gobernantes es avanzar hacia el socialismo cuando sólo se ha conquistado el gobierno, algo que se enfrenta a la clásica visión de la izquierda marxista que en el pasado siempre trabajó con la idea de destruir el Estado burgués cómo ocurrió en las revoluciones del siglo XX: revoluciones nacidas de guerras civiles o guerras imperialistas donde el pueblo armado conquistó el poder destruyendo el aparato de Estado heredado. Por eso es comprensible que algunos sectores de izquierda se sientan desorientados cuando constatan que hoy la situación es muy diferente.

15. Electoralmente sólo se gana una parte del poder del Estado: el gobierno (poder ejecutivo) y, muchas veces, inicialmente no se cuenta con mayoría en el parlamento, es decir, en el poder legislativo, ni en el poder judicial. Por otra parte, están los otros poderes: el poder del dinero, de los medios de comunicación, el poder militar.

16. El asunto es, entonces, cómo trabajar para ir conquistando los otros espacios de poder, ganando cada vez a más gente para el proyecto transformador, y logrando que el pueblo sea cada vez más el constructor de su propio destino.

17. Empezar a avanzar al socialismo de esta manera hace mucho más compleja la situación. Estos gobiernos deben ser capaces de enfrentar el atraso de sus países, sabiendo que las condiciones económicas objetivas en las que están insertos los obligarán a convivir durante no poco tiempo con formas de producción capitalista. Y deben hacerlo a partir de un aparato estatal heredado que es funcional al sistema capitalista, pero no lo es para avanzar hacia el socialismo.
18. Sin embargo, la práctica ha demostrado —contra el dogmatismo teórico de algunos sectores de la izquierda — que, si ese aparato cae en manos de cuadros revolucionarios, éstos pueden usar el poder que tienen en sus manos para ir construyendo los cimientos de la nueva institucionalidad y del nuevo sistema político que deberá remplazar al viejo Estado. Y, sobre todo, pueden ir creando espacios de protagonismo popular. Así la gente se irá preparando para ejercer el poder desde el nivel más simple hasta el más complejo.

19. Pero la historia ha demostrado que el “cielo” no puede ser tomado por asalto, que se requiere un largo período histórico para transitar desde el capitalismo a la nueva sociedad que queremos construir. Algunos hablan de decenas de años (Chávez), otros de centenas (Samir Amin, Álvaro García Linera) y otros, como yo, pensamos que será la meta a la cual debemos irnos aproximando, pero que quizás nunca alcancemos plenamente. Esto no es ser pesimista, como algunos podrían pensar. Por el contrario, una meta utópica, si está bien definida, ayuda a trazar el camino, fortalece nuestra determinación de luchar, y cada paso que demos hacia la ella, por pequeño que sea, nos acerca a ese horizonte. Y ver cómo se van dando esos pasos en nuestra región es lo que me hace ser optimista.

20. A este período histórico yo lo llamo “transición hacia el socialismo”. Debo aclarar, sin embargo, que aunque la meta pueda ser compartida, la forma y las medidas que se tomen en el proceso de transición deberán estar adaptadas a las condiciones específicas de cada país.

21. De lo dicho anteriormente se desprende que cada país deberá elaborar su propia estrategia particular para avanzar hacia la meta socialista. Esta estrategia dependerá no sólo de las características económicas de ese país sino también, entre otras muchas, de la correlación de fuerzas existente y de los rasgos que adopta en él la lucha de clases.

22. Esta transición por la vía institucional no sólo es un proceso largo, sino también, como puede deducirse de lo dicho anteriormente, un proceso lleno de desafíos y dificultades. Nada asegura un avance lineal, puede haber retrocesos y fracasos. 

23. Tenemos que tener claro que con el triunfo electoral presidencial se ha ganado una gran batalla, pero no la guerra, y que para ganar la guerra por la vía institucional se requiere de una gran mayoría nacional. Sólo así será posible avanzar en una forma democrática hacia la nueva sociedad. Por lo tanto, no sólo es fundamental la unidad de los revolucionarios, sino también es necesario ser capaces de convocar a todos aquellos que puedan compartir un proyecto de sociedad más justa y solidaria y allí está no sólo la izquierda política y social, está el centro y algunos sectores empresariales que puedan estar dispuestos a colaborar con el proyecto popular.

24. Tenemos que ser capaces de detectar con mucha claridad cuál es el enemigo principal, es decir, el principal obstáculo que se opone a nuestro avance para poder concentrar nuestro poder de fuego contra él. Una de nuestras tareas fundamentales será la de convocar a todos los sectores sociales que puedan tener contradicciones aunque sean mínimas con ese enemigo.

25. Por otra parte, hay que recordar siempre que las élites anteriormente dominantes respetan las reglas del juego sólo hasta donde le conviene. Pueden perfectamente tolerar y hasta propiciar la presencia de un gobierno de izquierda, si este pone en práctica su política y se limita a administrar la crisis. Lo que tratarán de impedir siempre valiéndose de medios legales o ilegales —y en eso no hay que ser ilusos—es que se lleve adelante un programa de transformaciones democráticas y populares profundas que ponga en cuestión sus intereses económicos. Por ello, debemos estar preparados para enfrentar y vencer las diferentes maniobras que hagan para impedir el avance del proceso. Una de ellas puede ser la de infiltrarse dentro de los gobiernos progresistas para minarlos por dentro. Otra puede ser la de ganar para su causa a determinados dirigentes gremiales, aprovechando posibles debilidades y errores del gobierno en relación con estos sectores, como ocurrió en Chile en la época de Allende con los trabajadores del cobre y del sector del transporte.

26. Por desgracia, muchas veces nuestros gobiernos deben defenderse, no sólo de esas élites usan todos los medios a su alcance para tratar de impedir que se consolide el proceso de cambio—, sino también de sectores de izquierda que —no entendiendo la complejidad del proceso iniciado ni la flexibilidad táctica que estos gobiernos deben tener— los atacan por no realizar cambios sociales profundos con la velocidad deseada como si ellos fuesen el enemigo principal.

27. También hay que buscar fórmulas para ir superando la cultura heredada, una cultura individualista, consumista, de sálvese quien pueda. Una cultura que en el ámbito social es una cultura corporativista en cuanto a su organización y de sistemática oposición al gobierno de turno, aunque este sea un gobierno diferente, que ahora busca el bienestar del pueblo en lugar de servir a las élites sociales.

28. Marx estaba convencido que se requerían décadas de “guerras civiles y luchas populares no sólo para [cambiar la realidad sino para cambiar a los trabajadores y capacitarlos para] ejercitar el dominio político.” [4] Interpretando las palabras de Marx yo diría que es necesario que las personas, a través de sus prácticas sociales y de su lucha, vayan saliendo del fango de la cultura heredada al ir descubriendo, experimentando e incorporando a su forma de vivir nuevos valores: los valores del humanismo, la solidaridad, el r espeto a las diferencias, el combate al machismo y todo tipo de discriminación.

29. Otro reto no menos importante es el que se refiere a la agenda electoral a la cual estos gobiernos deben someterse para legitimarse ante los continuos ataques de la oposición. Esta agenda choca muchas veces con la agenda de la construcción democrática participativa. Suelen paralizarse o debilitarse procesos de construcción de poder popular para dar cabida a campañas electorales.

30. Por otra parte, no es fácil resolver el gran dilema de la contradicción entre tiempos políticos y procesos democráticos. Muchas veces se quisiera alargar la discusión acerca de leyes o procesos con lo que se ganaría en riqueza democrática, pero podría arriesgarse el futuro del proceso transformador. Pienso que eso ocurrió con los procesos constituyentes en Venezuela y Ecuador.

31. Otro elemento que hay que tomar en cuenta es que los avances suelen ser muy lentos. La gente suele creer que la conquista del gobierno es como una varita mágica que todo lo va a resolver y cuando estas soluciones no llegan tienden a desilusionarse, a desanimarse. No pocos dirigentes sociales exigen soluciones rápidas sin tener en cuenta la correlación de fuerzas existente que impide avanzar con la rapidez deseada.

32. Por eso es que pienso que, de la misma manera en que nuestros dirigentes revolucionarios deben usar el aparato de Estado para cambiar la correlación de fuerzas heredada y construir la nueva institucionalidad, deben también realizar una labor pedagógica frente a los límites o frenos que encuentran en su camino —lo que llamamos una pedagogía de los límites—. Muchas veces se cree que hablarle de dificultades al pueblo es desalentarlo, desanimarlo, cuando, por el contrario, si a los sectores populares se les informa, se les explica por qué no se pueden alcanzar de inmediato las metas deseadas, eso los ayuda a entender mejor el proceso en que viven y a moderar sus demandas.

33. Pero esta pedagogía de los límites debe i r acompañada simultáneamente de un fomento de la movilización y la creatividad populares. Hay que evitar domesticar las iniciativas de la gente, por el contrario, hay que fomentar la búsqueda de respuesta en los propios actores.

34. Hay que reconocer que ha existido una tendencia a considerar a las organizaciones populares como elementos manipulables, como meras correas de transmisión de la línea del partido o del gobierno. En la izquierda marxista esta posición se ha apoyado en la tesis de Lenin en relación con los sindicatos de los inicios de la revolución rusa, cuando parecía existir una muy estrecha relación entre clase obrera, partido de vanguardia y Estado.

35. Sin embargo, pocos saben ‑por la forma a-histórica e incompleta en que se ha leído a Lenin‑ que esta concepción fue abandonada por el dirigente ruso en los años finales de su vida, cuando ‑en medio de la aplicación de la Nueva Política Económica (NEP) y sus consecuencias en el ámbito laboral‑ prevé el surgimiento de posibles contradicciones entre los trabajadores de las empresas estatales y los directores de dichas empresas, y sostiene que el sindicato debe defender los intereses de clase de los trabajadores contra los empleadores utilizando, si considera necesario, la lucha huelguística que, en un estado proletario no estaría dirigida a destruirlo sino a corregir sus desviaciones burocráticas. [5]

36. Este cambio pasó desapercibido para los partidos marxistas‑leninistas quienes hasta hace muy poco pensaban que la cuestión de la correa de transmisión era la tesis leninista para la relación partido‑organización social.

37. Esta tesis mal digerida fue aplicada por la izquierda en su trabajo con el movimiento sindical primero, y luego con los movimientos sociales. La dirección del movimiento, los cargos en los organismos de dirección, la plataforma de lucha, en fin, todo, se resolvía en las direcciones partidarias y luego se bajaba la línea a seguir por el movimiento social en cuestión, sin que éste pudiese participar en la gestación de ninguna de las cosas que más le atañían.

38. Tenemos que evitar toda manipulación del movimiento popular y tolerar y aún más, ver con simpatía la presión popular que éste pueda ejercer, ya que ésta puede ayudar a los gobernantes a combatir las desviaciones y errores que puedan ir surgiendo en el camino. Recuerdo siempre la reacción del presidente Chávez cuando un grupo de funcionarios públicos se tomó el Ministerio del Trabajo en Caracas: “Está bien muchachos, ahí hay mucha burocracia.”

39. Pero, al mismo tiempo, el pueblo y los movimientos sociales deben entender que no se puede destruir ese aparato de un día para otro porque no se tiene la fuerza para ello, hay que ir transformándolo poco a poco teniendo conciencia que en esa transformación hay peligros de desviación, burocratismo, etcétera.

40. Sólo un pueblo organizado, alerta, y un gobierno que entienda que necesita la organización y la crítica populares para ir avanzando, podrán impedir que las desviaciones y aspectos negativos que puedan irse presentando bloqueen el camino.

41. Pero así como la crítica debe ser bien recibida por los gobernantes, debe siempre ser una crítica constructiva, que ayude a curar la enfermedad, que ofrezca una solución alternativa. Es muy fácil criticar por criticar, pero es difícil proponer qué hacer. Por ejemplo, sé que hay muchas críticas en cuanto a que los militares participen en el tema de seguridad en El Salvador, pero qué alternativa plantean quienes hacen esas críticas para proteger a la población si la policía no da abasto.

42. Otro ejemplo son las críticas al extractivismo, pero ¿qué alternativa se plantea para sacar a los pueblos de la pobreza sin extraer al menos una parte de nuestras riquezas naturales?

43. Sobre ambos temas yo quisiera ver un gran diálogo nacional donde —con gran altura y espíritu constructivo— se expongan los argumentos por lado y lado. Quien se siente seguro de contar con la razón no teme el debate, por el contrario lo propicia. Quizá de una iniciativa de este tipo puedan surgir propuestas concretas que ayuden a implementar soluciones para ambas situaciones. Estoy segura que estas propuestas serán bienvenidas porque se cuánto nuestros gobernantes sufren al ver que tantas vidas se pierden, o que haya que extraer para resolver los problemas de la pobreza.

44. Y a propósito del diálogo, no puedo dejar de citar extensamente al Papa Francisco cuando refiriéndose al tema dijo en su visita a Paraguay que éste no puede ser un:

“diálogo-teatro en el que juguemos al diálogo [y sólo nos escuchemos entre nosotros].
“[...] el diálogo presupone y nos exige buscar una cultura del encuentro [ ...] que sabe reconocer que la diversidad no sólo es buena, es necesaria. La uniformidad nos anula, nos hace autómatas. La riqueza de la vida está en la diversidad. Por lo que el punto de partida no puede ser: Voy a dialogar pero aquel está equivocado. No, no, no podemos presumir que el otro esté equivocado. Yo voy con lo mío y voy a escuchar qué dice el otro, en qué me enriquece el otro, en qué el otro me hace caer en la cuenta que yo estoy equivocado, y en qué cosas le puedo dar yo al otro. Es una ida y vuelta, ida y vuelta, pero con el corazón abierto. Con presunciones de que el otro está equivocado, mejor irse a casa y no intentar un diálogo, ¿no es cierto?”
“[...]. Dialogar no es negociar. Negociar es procurar sacar la propia tajada. A ver cómo saco la mía. No, no dialogues, no pierdas tiempo. Si vas con esa intención no pierdas tiempo. Es buscar el bien común para todos. Discutir juntos, pensar una mejor solución para todos.
“[...] Al tratar de entender las razones del otro, al tratar de escuchar su experiencia, sus anhelos, podemos ver que en gran parte son aspiraciones comunes.” [6]

45. Y, como el tema del extractivismo es uno de los temas más debatidos hoy, quisiera aprovechar este espacio para iniciar el debate sobre ese tema planteando dos puntos que creo deberían ser puntos de partida para empezar ese diálogo: el primero es que deberíamos partir por reconocer que el ser humano siempre ha tenido que extraer y que tendrá que seguir haciéndolo. El problema no es extraer o no extraer, sino cómo extraer para mantener un necesario equilibrio en lo que Marx denominó el sano metabolismo entre el hombre y la naturaleza. Los primeros habitantes del planeta extraían frutos de los árboles, peces de los mares, etcétera, pero en esos tiempos y en siglos posteriores se extraía de la naturaleza pero, de alguna manera, lo que se extraía regresaba a ella, manteniéndose ese sano metabolismo. Pero, cuando surge el sistema capitalista, su afán de lucro lo lleva a priorizar la máxima explotación de la naturaleza sin importarle los efectos que sobre ella tenga su actividad extractiva, destruyendo así el sano metabolismo que antes existía. Cada vez se extrae más y se empiezan a agotar los bienes naturales, con todas las consecuencias que ello tiene para el cambio climático. En el sur de Chile las transnacionales japonesas talaron nuestros árboles ancestrales y replantaron, pero no con las especies autóctonas que son de más lento crecimiento y que son amigables a ese medio, sino con especies foráneas de rápido crecimiento que consumen una cantidad desproporcionada de agua y agotan el suelo para poder volver a talar en pocos años. Y qué decir de la contaminación provocada por Chevron en la explotación del petróleo en Ecuador.

46. El segundo punto, para poder iniciar un debate fructífero, creo esencial que se entienda que las riquezas que están en nuestro territorio: minerales, petróleo, gas, fuentes acuíferas, reservas forestales, no son riquezas cuyos dueños son los habitantes de esos lugares. Es un don caído del cielo que haya petróleo en Venezuela y Ecuador, gas en Bolivia, cobre en Chile. Eso no depende de los pueblos originarios, ni depende de los trabajadores del petróleo o del cobre; esas son riquezas que pertenecen a la sociedad entera; entonces, es la sociedad entera la que debería pronunciarse acerca de si se extrae o no. Por supuesto que también hay que consultar a quienes viven en la zona, pero hay que entender que ahí se juegan intereses que trascienden sus fronteras.

47. Si logramos un acuerdo sobre los dos puntos anteriores, de lo que se trataría, entonces, es de debatir acerca de propuestas concretas de cómo usar en el presente nuestros recursos naturales para ir avanzando poco a poco hacia un modelo económico de desarrollo que permita ir restableciendo ese sano metabolismo entre el hombre y la naturaleza.

48. Pero, volviendo al tema de la crítica, pienso que es importante establecer canales para que el descontento ante los errores o desviaciones que puedan cometerse no sea sufrido en forma pasiva por la gente, sino que pueda expresarse abiertamente, evitando, de esta manera, que se vaya acumulando malestar y que en un determinado momento éste sorpresivamente explote. Por otra parte, si se establecen esos canales podrían corregirse a tiempo los defectos detectados.

49. Me parece muy interesante que la Constitución boliviana plantee que el pueblo organizado en lo que la Carta Magna llama "acción popular" puede y debe reaccionar contra cualquier violación y amenaza contra una serie de derechos, entre ellos el del medio ambiente [7] y que, además cree la figura de un tribunal especializado en jurisdicción agroambiental (temas agrícolas, forestales, ambientales) [8] con autoridades electas con participación popular.

50. Por último, tenemos que preguntarnos por qué, si nuestro proyecto de sociedad alternativa al capitalismo es un proyecto hermoso, profundo, transformador, y refleja los intereses de la gran mayoría de la población, quienes se han propuesto construirlo no cuentan con todo el apoyo popular con el que deberían contar.

51. Yo pienso que en gran medida esto se explica porque una parte importante de la población no conoce nuestro verdadero proyecto. Los medios opositores se encargan de deformarlo, de crear falsas alarmas y, muchas veces, logran aterrorizar a la gente acerca del futuro que les espera. Pero ellos no son los únicos culpables de esta situación. Nosotros también hemos contribuido a ella. Solemos tener grandes debilidades al comunicar el proyecto. No destinamos suficiente tiempo ni recursos ni creatividad a esta tarea. Y, lo más grave, muchas veces, con nuestra propia forma de vivir estamos negando ese proyecto. Proponemos crear una sociedad democrática, solidaria, transparente, no corrupta y estamos asumiendo prácticas autoritarias, clientelares, egoístas, poco transparentes. Muchas veces hay una gran distancia entre lo que predicamos y lo que vivimos, y nuestra prédica se hace entonces poco creíble.

52. No podemos asombrarnos, entonces, de que haya importantes sectores de la sociedad que aún no se identifican con nuestro proyecto y que es necesario ir conquistando.

53. ¿Y cómo se puede ir conquistando a cada vez más gente? Creo que lo primero que debemos entender que no se trata de imponer, sino que hay que ganar el corazón y la cabeza de la gente. Por otra parte, me parece que debemos poner especial énfasis en ganar a los líderes naturales de los distintos sectores sociales. Si logramos ganar a esos líderes, ello nos ayudará enormemente a ganar también a las personas que reciben su influencia.

Una nueva relación, no de oposición sino de colaboración constructiva

54. Pienso que habiendo expuesto estas reflexiones se puede entender mejor los señalamientos que haré a continuación acerca de relación que, según mi opinión, debería existir entre los gobiernos progresistas y los movimientos sociales.

55. Considero que entre ellos debe establecerse una nueva relación. Los gobiernos no deben olvidar que detrás de ellos ha y toda una historia de luchas sociales sin las cuáles no habría sido posible su triunfo. Los movimientos deben entender que estos gobiernos ya no son los enemigos de antaño, sino que pueden ser sus aliados más efectivos en la lucha por conquistar sus derechos y concretar sus aspiraciones. Por ello, siempre que ambas partes persigan una transformación profunda de la sociedad actual, la relación que debe establecerse entre ellas debe ser una relación de mutua colaboración.

56. Pero, para que esta relación sea fructífera habría que considerar varias cosas:

57. En primer lugar, l os dirigentes sociales no deben olvidar que sólo   se logró conquistar una parte del poder político y que debido a esta correlación de fuerzas, que favorece inicialmente a las fuerzas conservadoras, los procesos de cambio son muy lentos y las reivindicaciones populares no podrán ser resueltas de un día para otro.

58. En segundo lugar, nuestros gobiernos deben tratar de explicar a la ciudadanía y, especialmente, a los dirigentes sociales, los límites dentro de las cuales pueden actuar, y nuestros pueblos deben armarse de paciencia.

59. En tercer lugar, la colaboración que debe establecerse entre ambas partes no puede significar una pérdida de autonomía de los movimientos respecto al gobierno. Los primeros no deben transformarse en apéndices del segundo, sino que --apoyando el proceso de cambio y sintiéndose corresponsables del mismo-- deben ser capaces de criticar los errores que puedan cometerse en el camino siempre que esa crítica ayude a enmendarlos proponiendo medidas para corregirlos. Y sólo si las posibilidades de diálogo se agotan y no son escuchados es cuando deberán buscar otros caminos para hacer llegar su voz en defensa del proceso de cambio.

60. En cuarto lugar, los dirigentes sociales deben superar aquella cultura de oponerse a todo lo que venga del gobierno de turno y de usar el apelativo de “gobiernero” o “gobiernista” para calificar a aquellos dirigentes que apoyan a estos gobiernos en su esfuerzo por transformar la sociedad. Si esto no se supera, se irá produciendo un creciente distanciamiento entre estos dirigentes y sus bases sociales, ya que éstas comienzan a percibir en su vida cotidiana los efectos positivos de las políticas gubernamentales en favor del pueblo y no entiende esa actitud opositora de sus dirigentes.

61. En quinto lugar, nuestros gobiernos deberían tener en cuenta la cultura heredada y deberían ser muy flexibles y tener mucha paciencia para trabajar con los dirigentes sociales, distinguiendo muy bien entre aquellos que usan premeditadamente su influencia en sus bases para impedir la transformación social y aquellos que están en posiciones equivocadas por falta de información o por el peso que tienen en ellos los hábitos del pasado.

¿Se avanza o se retrocede?

62. Por último quisiera terminar este artículo con algunas preguntas creo nos ayudaría a tener una visión más objetiva de lo que nuestros gobiernos están haciendo en relación con el protagonismo popular:

63. ▪ ¿Están fortaleciendo a la clase trabajadora eliminando la subcontratación, universalizando la seguridad social, fortaleciendo sus organizaciones sindicales, facilitando su educación y preparación profesional? ▪ ¿Movilizan a los trabajadores y pueblo en general para llevar adelante determinadas medidas e incrementan sus capacidades y poder? ▪ ¿Respetan la autonomía de las organizaciones sociales y sindicales? ▪ ¿Entienden que necesitan un pueblo organizado, politizado, capaz de presionar para debilitar el aparato estatal heredado y poder así avanzar en el proceso de transformaciones propuesto? ▪ ¿Entienden que sus pueblos tienen que ser actores de primera línea y no sólo de segunda? ▪ ¿Oyen y otorgan la palabra a sus pueblos? ¿Entienden que pueden apoyarse en ellos para combatir los errores y desviaciones que vayan surgiendo en el camino? ▪ ¿Les entregan recursos y los llaman a ejercer la contraloría social del proceso? En síntesis, ¿contribuyen a crear un sujeto popular cada vez más protagónico que vaya convirtiéndose cada vez más en el verdadero constructor de su propio destino? ◄


[1] . Ver un mayor desarrollo de experiencias de movimientos sociales en varios países de América Latina en: Marta Harnecker, Un mundo a construir (nuevos caminos), El Viejo Topo, España, 2013, Primera Parte: América Latina en marcha, Capítulo 2. Movimientos populares: los grandes protagonistas. El libro está disponible en: http://www.rebelion.org/docs/178845.pdf

[2] . Ver Marta Harnecker, Ecuador: Una nueva izquierda en busca de la vida en plenitud (2011), Primera parte, Cuarto Capítulo: Surgimiento de un instrumento político a partir del movimiento indígena, y Sexto Capítulo. Más sobre el Pachakutik. El libro está disponible en: http://www.rebelion.org/docs/135337.pdf

[3] . Ver sobre el tema: Marta Harnecker con la Colaboración de Federico Fuentes, MAS-IPS. Instrumento político que surge de los movimientos sociales (2008). Puede encontrase en: http://www.rebelion.org/docs/97083.pdf

[4] . Marx, Revelaciones sobre el proceso a los comunistas en Colonia [1953] en Obras Escogidas, Editorial Lautaro, 1946, p.94. En inglés: Collected Works, vol.11, 1979, p.403.

[5] . Lenin decía al respecto: “no podemos renunciar de ningún modo a la lucha huelguística, ni podemos admitir por principio la ley sobre la sustitución de las huelgas por la mediación obligatoria del estado". “Por otra parte, evidentemente el objetivo final de la lucha huelguística bajo el capitalismo es la destrucción del aparato del estado, el derrocamiento del poder estatal de una clase dada. En cambio, en un tipo de estado proletario de transición, como el nuestro, el objetivo final de la lucha huelguística sólo puede ser el fortalecimiento del estado proletario y del poder estatal de la clase proletaria mediante la lucha contra las deformaciones burocráticas, de ese estado; contra sus errores y debilidades, contra los apetitos de clase de los capitalistas que eluden el control de ese estado, etcétera. [...]” (Vladimir Lenin, Proyectos de tesis sobre el papel y las funciones de los sindicatos bajo la nueva política económica, en Obras Completas, Ed. Cartago, Buenos Aires, 1971, t.36, pp.109‑110.)

[6] . Palabras en encuentro con representantes de la sociedad civil en Paraguay, Estadio León Condou del colegio San José, Asunción, sábado 11 de julio de 2015. Extraje sólo lo esencial, el Papa aborda el tema con mayor amplitud.

[7] . Artículo 135. La Acción Popular procederá contra todo acto u omisión de las autoridades o de personas individuales o colectivas que violen o amenacen con violar derechos e intereses colectivos, relacionados con el patrimonio, el espacio, la seguridad y salubridad pública, el medio ambiente y otros de similar naturaleza reconocidos por esta Constitución.
[8] . Capítulo Tercero. Jurisdicción Agroambiental, artículos 187 al 190.

Fuente: http://www.rebelion.org/noticia.php?id=202910

miércoles, 11 de febrero de 2015

India desafía a la farmacéutica de la píldora estrella contra la hepatitis C



India desafía a la farmacéutica de la píldora estrella contra la hepatitis C


noticia_normal2India, conocida como la farmacia de los pobres por su producción masiva de medicamentos genéricos a bajo precio, acaba de asestar un golpe a una de las grandes multinacionales farmacéuticas. La Oficina de Patentes de este país ha rechazado la petición deGilead Sciencespara patentar el fármaco superventas contra la hepatitis C, el sofosbuvir (de nombre comercial Sovaldi). Considera que el compuesto no es lo suficientemente innovador porque se parece demasiado a otros ya existentes y no aporta beneficio.
A sofosbuvir se le llama en Estados Unidos la pastilla de los mil dólares porque eso es lo que cuesta una dosis diaria de este fármaco que se toma durante 12 o 24 semanas –en función de la gravedad del paciente– y que, en combinación con otros y en determinados genotipos de la enfermedad, alcanza tasas de curación de hasta el 95% según los ensayos clínicos.

La batalla de Glivec y el precio de los medicamentos

El de Sovaldi no es el primer revés de India a las grandes farmacéuticas. La suiza Novartis perdió en 2013 la larga batalla legal por la patente en India de su anticancerígeno Glivec, que costaba 2.000 euros frente a los 156 del equivalente genérico.
Con un argumento muy similar al de Sovalid, el Tribunal Supremo rechazó que se le concediera la patente por “falta de innovación”, es decir, porque las mejoras del compuesto que aducía el laboratorio no eran lo suficientemente importantes para justificarla. La sentencia, la primera del alto tribunal en un litigio de estas características, supuso un espaldarazo a los fabricantes de genéricos.

La decisión de la Oficina de Patentes india abre la vía a que sus empresas farmacéuticas empiecen a producir el medicamento libremente, explica a EL PAÍS Tahir Amin, abogado y director de Propiedad Intelectual de la ONG internacional con sede en Estados Unidos I-MAK (Iniciativa de Medicamentos, Acceso y Conocimiento). Esta organización, junto con la farmacéutica de genéricos india Natco Pharma, inició los trámites para recusar la patente hace más de un año.
“Nuestra organización defiende por todo el mundo el derecho al acceso a los medicamentos. Estudiamos este caso y comprobamos que había base científica para demostrar que la patente no es nueva”, señala Amin. “El sistema indio de patentes es muy riguroso y estricto a la hora de considerar una innovación. Además, como ocurre en otros países, permite que terceras partes puedan oponerse a una solicitud y proporcionen datos y estudios a los examinadores para que estos tengan toda la información disponible” añade.
La decisión de la oficina de patentes, consultada por EL PAÍS, señala que “una molécula con pequeños cambios, además de la novedad, debe mostrar una mejora significativa en la eficacia terapéutica” con respecto a la ya existente. Y eso, según el fallo, no ocurre con el compuesto de Gilead, un inhibidor nucleótido de la polimerasa NS5B, que no aporta innovación sobre otra molécula de la farmacéutica Idenix.
Sofosbuvir se desarrolló inicialmente en los laboratorios de una compañía estadounidense llamada Pharmasset, que Gilead compró en 2012 por más de 11.000 millones de dólares (8.000 millones de euros). El coste de este fármaco, queen España asciende a 25.000 euros por tratamiento de 12 semanas, ha reavivado el debate sobre la fijación de precios de los medicamentos con patente.
Gilead firmó, en septiembre pasado, acuerdos voluntarios de licencia con varios productores de genéricos en India. Estas empresas, explica Amin, “únicamente pueden vender en India y en otros 90 países de rentas bajas y medias”. “Gilead ha restringido esos permisos para que únicamente puedan cubrir mercados pequeños, de forma que se queda los más grandes y con mayor margen de beneficio”, añade. Amin calcula que, en seis meses o un año, distintos laboratorios indios podrían estar colocando en el mercado el fármaco.
“La decisión de la Oficina de Patentes abre la posibilidad de que haya más competencia, cosa que ahora las licencias de Gilead no permiten. Podría ayudar a rebajar los precios aún más y, lo que es más importante, permitir que haya versiones genéricas en países en los que se esperaba un precio más alto”, añade. Estos fármacos producidos en India solo podrían venderse en países en los que Gilead no tiene patentado el medicamento.
“Acceder al sofosbuvir fuera del bastión del monopolio de Gilead será crucial para ampliar el tratamiento para las personas con hepatitis C a nivel mundial”, aseguró Manica Balasegaram, director ejecutivo de la campaña de acceso de Médicos sin Fronteras. Este diario intentó, sin éxito, contactar con Gilead.

Tomado de: http://medicamentos.alames.org/


viernes, 19 de diciembre de 2014

 PRONUNCIAMIENTO  DEL MOVIMIENTO POR LA SALUD DR. SALVADOR ALLENDE
ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE MEDICINA SOCIAL ANTE LA EXPULSIÓN DEL    DIRECTOR DEL HOSPITAL NACIONAL ROSALES POR PARTE DEL COLEGIO MEDICO DE EL SALVADOR.

1.       Hace casi 6 meses inició un conflicto entre un grupo de médicos del Hospital Nacional Rosales y el director de dicho centro hospitalario Dr. Mauricio Ventura Centeno debido a la implantación del modelo biométrico de marcación para todo el personal que labora en dicho nosocomio, medida rechazada sistemáticamente por estos médicos a sabiendas de que es una norma legal vigente avalada por la Corte de Cuentas de la República y que por tanto todo el personal del Hospital Nacional Rosales, médico y no médico debe cumplir, como ya lo está haciendo el 99% del personal de dicho centro.

2.       El apego a la legalidad en este caso, es no solamente un acto correcto sino valiente por parte del Director del Hospital Nacional Rosalessobretodo tomando en cuenta que ha desafiado un modus operandi que permitía a este grupo de médicos usufructuar del erario público de una manera poco profesional y antiética, dar un mal servicio a sus pacientes usuarios del sistema público, tener doble contratación en el mismo horario con otros empleadores, situación que se facilitaba cuando la presencia del médico era controlada por  medio de un libro de asistencia .

3.       Este grupo de médicos al verse descubiertosrecurrieron a variados mecanismos de presión: paros laborales, concentraciones, comunicados de prensa, los cuales no lograron generar impacto en la población usuaria y al quedarse sin espacios para visibilizarserecurrieron a la expulsión del Colegio Médico del Director del Hospital Nacional Rosalesesperando con dicho acto volver de nuevo a ser noticia,la cual solo fue cubierta por un periódico de conocida e histórica línea editorial contraria a los intereses populares.

POR LO TANTO:

         I.            El Movimiento por la Salud Dr. Salvador Allende condena el proceso por el cual se expulsa al Dr.Ventura en primer lugar porque un procedimiento que debería ser imparcial y lo más objetivo deseable, resultó ser un proceso viciado por conflictos de interés evidenciados al analizar los actores involucrados en la Asamblea de Delegados del Colegio Médico:
a.       El Director de Defensa Gremial del Colegio Médico y parte querellante es el Dr. Ramos Hinds, presidente del Sindicato de Médicos del Hospital Zacamil, quién no estableció el debido proceso. Es de elemental justicia y equidad que no podía ser juez y parte en el proceso, y que por un elemental sentido de la honorabilidad, de la cual carece a todas luces, debió haberse excusado a fin de poder intervenir como parte interesada.

b.       Muchos de los delegados que sin ningún escrúpulo votaron por la expulsión del Dr. Ventura, también eran juez y parte, ya que forman parte del Sindicatode Médicos del Hospital Nacional Rosales y se cuentan entre los médicos que se siguen negando a la marcación biométrica.

        II.            Este proceso viciado es además violatorio del debido proceso al que todo ciudadano y un miembro de una Asociación tiene derecho, pues ha negado al acusado su derecho deaudienciaya que como manifestó el mismo Dr. Ventura en una entrevista radial “fue hasta el 27 de septiembre que he recibido yo esta nota de parte del comité de defensa gremial que dice: cítese al doctor Mauricio Ventura Centeno para las 18 horas y 30 minutos del día 29 de septiembre del presente año en las instalaciones del Colegio Médico de El Salvador para rendir su declaración de imputado, ya también la misma nota que manda el comité de defensa gremial contra mí ya me está poniendo un calificativo de imputado”.

      III.            Repudiamos el uso incorrecto de la institucionalidad del Colegio Médicopor parte de un grupo de asociados que no representan la posición del gremio y que al verse descubiertos en su modus operandi, maniobran vilmente escudándose en lo gremial para defender lo indefendible, nos oponemos a que intereses mezquinos estén sobre lo gremial y más aún cuando estos intereses pretenden estar por sobre el interés social.

     IV.            Apoyamos decididamente la actitud valiente y ética del Dr. Ventura Centeno por hacer valer y cumplir la institucionalidad al interior del Hospital Rosales, esta acción es un paso más de cara a hacer avanzar nuestra Reforma de Salud y garantizar el derecho a la salud de los usuarios del Hospital Nacional Rosales.

San Salvador 19 de diciembre de 2014.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

¿Quiénes forman la mafia farmacéutica?

¿Quiénes forman la mafia farmacéutica?

Barómetro Internacional


La mafia médica es el título del libro que le costó, a la doctora Ghislaine Lanctot, el retiro de su licencia para ejercer medicina, al revelar públicamente que a diferentes escalas y con distintas implicaciones, tanto la industria farmacéutica, como las autoridades políticas, los grandes laboratorios, los hospitales, las compañías aseguradoras, las Agencias del Medicamento, los colegios de médicos, los propios médicos, la Organización Mundial de la Salud (OMS) -el Ministerio de Sanidad de la ONU- y el gobierno mundial en las sombras, han creado esta mafia, basada en la explotación de las enfermedades, en beneficio de las mafias de la Industria farmacéutica. En ese sentido, yo voy a agregar a su lista, a los visitadores médicos y al mismo paciente, que mantienen una postura sumisa ante tal corrupción.

Algunos datos que publicó la revista Noticias en 2008, hablan por sí mismos de sus ganancias:

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Según el danés Peter Gøtzsche, profesor de medicina y farmacología clínica de la universidad de Copenhague, autor del libro “Medicamentos que matan y crimen organizado” Casi 200,000 pacientes mueren por año. A causa de los medicamentos en EEUU tras las enfermedades cardiovasculares y el cáncer. Él ha comparado a las farmacéuticas con el crimen organizado porque, "extorsionan, cometen fraude, violan la legislación y mienten. Gøtzsche critica las mamografías sistemáticas porque, en su opinión, generan más daño que beneficios y asegura que dos de cada tres cánceres de mama que se detectan son falsos y llevan a la mujer a la quimioterapia y a tratamientos con importantes efectos adversos.

El experto critica los antipsicóticos y antidepresivos, de los que ha dicho que "deberían estar prohibidos en adolescentes y jóvenes". En el caso de Prozac, del laboratorio Lilly, cuyo principio activo es la fluoxetina, es un fármaco “nefasto”, dice Peter Gotzsche, en su libro “Medicamentos que matan…”, y además, que es un fármaco de muy mala calidad, totalmente inadecuado para el tratamiento de la depresión“.

¿Y cómo los laboratorios manejan a los médicos?

A través de los “incentivos” como vacaciones pagas, electrodomésticos, ropa, automóviles y hasta la recepción de dinero constante y sonante. Cómo es el circuito y quiénes lo motorizan. Final del formulario.

De esto, los médicos no quieren hablar, pero es algo tan real y conocido por todos. Un ex director de un hospital mendocino, referenció lo siguiente a un conocido diario: “Son muy pocos los médicos que no aceptan los incentivos", por eso no se habla de eso. Hay especialidades en las cuales es imposible no ser tentado por laboratorios de primer nivel como Roemmers, Roche, Glaxosmithkline, Gador y Bagó” “Se organizan importantes congresos nacionales e internacionales, bancados por los laboratorios, donde distinguidos profesionales, hablan maravillas de la droga en cuestión”.Sin embargo, los beneficios van aún más allá: de los congresos, hay vacaciones pagas, adquisición de electrodomésticos, ropa, automóviles y hasta la recepción de dinero constante y sonante que los laboratorios aportan a los galenos a cambio de que estos receten sus especialidades medicinales.

El nexo para llevar adelante la maniobra son los “agentes de propaganda médica” (APM), más conocidos como visitadores médicos. “Los APM van a ver a los médicos, que empiezan a rankear y les hacen un reintegro por prescripción”, admitió a MDZ, Marcelo Peretta, titular del Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFyB).O sea que a fin de mes, el médico cobra en efectivo. Esto es una práctica bastante reciente, ya que hasta ahora, siempre les regalaban computadoras, viajes u otros bienes tangibles. Está claro que a congresos no vas a ir todas las semanas, entonces los médicos empiezan a pedir dinero. No cobran todos lo mismo, sino que los laboratorios hacen un ranking de prescripciones y prescriptores.

Y ¿Cómo conocen los laboratorios qué es lo que recetan los médicos?
Hay empresas dedicadas al marketing farmacéutico, como International Marketing Services Health y Close Up. Esta última se dedica a recopilar recetas médicas y volcarlas a un libro que luego se vende a los laboratorios a precios descomunales. No hay un monto establecido, un médico puede cobrar $5.000 o $50.000; depende de muchos factores.. Depende también de dónde atiende el médico, la cantidad de pacientes, la especialidad. Hay una nota muy buena que sacó revista Noticias hace unos años que habla muy bien de esto.

Por su parte, José Charreau, secretario de Acción Social de la Asociación de Agentes de Propaganda Médica, coincide en que esas firmas “tuvieron ganancias extraordinarias, por eso disponen de dinero para los médicos en función de lograr mayores prescripciones”.

CONCLUSIONES: En mi país, se puede advertir claramente que los profesionales médicos evaden impuestos, descaradamente, cuando en sus consultorios particulares, por lo general, no emiten facturas de consultas, como tampoco otros profesionales, que hoy no vienen al caso. Y si comparamos con la persecución que sufren otros trabajadores, podemos decir que hay una tolerancia inusual, que nos lleva a pensar en injusticias, por parte de los controles por los organismos gubernamentales.

Respectos de la actuación de visitadores médicos, diré que no tienen otra función que las de ser los emisarios de las coimas médicas, ya que todas las demás funciones, como la de dar pseudos informaciones sobre nuevos medicamentos, debo decir que ellas pueden ser recabadas por Internet, por el mismo profesional.

¿Cómo el Estado permite estas prácticas? Por qué no prohíbe tales tareas inservibles y emplea a los agentes de propaganda médica para controlar a los médicos en sus aportes fiscales ¿O por qué no usa los servicios de Márquetin Health o Close up, para hacerles seguimientos y así saber, si tales recetas corresponden a consultas declaradas o en negro? ¿Por qué el paciente no se defiende de los médicos corruptos? ¿Por qué el Estado se deja presionar por la Industria Farmacéutica? Les dejo las preguntas.

normaef10@hotmail.com
Fuente: http://barometrointernacional.bligoo.com.ve/por-norma-estela-ferreyra-quienes-forman-la-mafia-farmaceutica